No debería pasar tanto sin escribir de nuevo. Pero el tiempo a veces no es algo que me sobre. Hoy quiero hablar sobre una idea que tengo en la cabeza hace un buen rato. La empresa como el mensaje. ¿Por qué esto? Simple. El mensaje es “Conjunto de señales, signos o símbolos que son objeto de una comunicación” según la Real Academia Española (www.rae.es), y , según leí hace unos días en Internet (sin fuente lamentablemente, pero no creo que esté muy errado) el 60% de las entradas en los blogs hablan de empresas. Entonces, “objeto de una comunicación”, dice el diccionario. Claramente si se habla de las empresas, son el objeto de una comunicación. Las organizaciones son “señales, signos o símbolos”. Son símbolos porque todas tienen un isologotipo que las define y que define gran parte de su identidad visual. Son signos porque son la materialidad de una idea concebida por uno o todos de los socios fundadores, y por último, son señales, porque buscan destacar y mostrarse como algo distinto al resto (asumo aquí que ninguna empresa busca ser igual a otra).
Es importante para las empresas saber esto. Dejaron de ser emisoras de mensajes unidireccionales, o de empezar diálogos bilaterales (como plantea la comunicación 2.0). Superada esa idea, queda la empresa como mensaje.
Esto no puede estar librado al azar. Si la empresa va a ser el mensaje de miles de conversaciones (online y offline) debe ser un buen mensaje. Los relacionistas públicos nos encargamos de diseñar mensajes estratégicos o, lo que sería lo mismo, de diseñar empresas. Se tiene que buscar darle una forma al mensaje, una lógica, una dirección, que llegue sin ningún tipo “ruido”, y que diga “esta es la empresa”. Si la empresa logra tener una buena imagen, desde el comienzo, por más que se la nombre en algo negativo, superar esa instancia será de mayor facilidad. En cambio, si la organización no se crea como un mensaje amigable, correcto, cualquier ruido trastornará la imagen y lo llevará a ser un mensaje negativo.
En estas pocas líneas, les doy una idea preliminar de lo que creo, me gustaría escuchar sus opiniones, y pronto escribiré de nuevo.
English Version
English Version
