martes, 15 de mayo de 2012

RSE: no somos tan verdes


Hace unos días comentaba con un compañero sobre acciones de RSE y el verdadero significado de la sigla. Wikipedia lo define como:la contribución activa y voluntaria al mejoramiento social, económico y ambiental por parte de las empresas, generalmente con el objetivo de mejorar su situación competitiva y valorativa y su valor añadido” (http://es.wikipedia.org/wiki/Responsabilidad_social_corporativa). Partiendo de esta base es que creo que debo hacer mi explicación.
Responsabilidad Social Empresarial


Observé en algunas empresas (grandes y pequeñas) que el RSE son simplemente acciones aisladas. Tal vez reciclar papel, las tapitas de gaseosas o llaves para al Garraham (que es algo muy positivo, recomiendo que lo vean) u algún otro tipo de acción como darle a los empleados la opción de no ir a trabajar un día y ser voluntarios para una causa justa. Repito, son acciones. El RSE va mucho más allá.

Los relacionistas públicos debemos tener muy presente que, como todo nuestro trabajo en comunicación, debe haber un plan, con objetivos medibles, alcanzables y reales. Algunos pensarán que estoy en contra de las acciones, para nada. Me parece que siempre está bien ayudar en lo que se pueda, por más mínimo que sea.

Pero en relación a decir que una empresa u organización es “socialmente responsable” las acciones son muy superficiales. Los programas reales abarcan puntos claves, como la definición lo muestra.

Empiezan por lo “social”. En esto, principalmente, se refiere a la parte interna de la organización. Una empresa responsablemente socialmente crea buenos ambientes de trabajo, paga sueldos acordes al trabajo realizado, mantiene a los empleados con buenos tratos, acata a la perfección las leyes laborales y va más allá de ellas buscando la satisfacción del empleado. Además realiza trabajos con la comunidad que los rodea, cuidando plazas, realizando iluminación de manzanas (Carrefour realiza excelentes relaciones con la comunidad), avisándole a la comunidad que se está haciendo, si es peligroso o no, cuales son las medidas de protección que se toman en cuenta (en su mayoría estas son acciones para fábricas, pero creo el punto se entiende). Por mucho que recicle papel, una empresa que explota a sus empleados o que destruye el ambiente y tiene quejas de sus vecinos, no está realizando RSE.

Continua en relación a lo económico. Una empresa que es financieramente estable, que genera puestos de trabajo, que paga sus impuestos, que realiza todos los aportes que se deben realizar, que trabaja bajo las normas más altas de calidad, está siendo responsable. La solidez financiera es un punto muy importante para poder autodenominarse como tal.

Como último punto, no por ello menos importante, está el medio ambiente. Aquí las empresas tienen un abanico amplio de posibilidades. En su mayoría realizan actividades favorables al ambiente que tengan una estrecha relación con su trabajo. Lo que se hace es, si la producción utiliza un recurso natural escaso, se hace algo para contrarrestar ese uso (CocaCola es un ejemplo de esto con el cuidado del agua como recurso limitado). Esto es lo idea. Las empresas de servicios, que no producen nada tangible, tiene posibilidades más amplias, ya que pueden realizar casi cualquier tipo de acción a favor del medio ambiente (como nombre anteriormente, reciclado, voluntariado, etc).

En mi opinión las empresas deberían tener un programa de RSE que involucre todas las áreas de la definición. Pero de no poder hacerlo, deberían tener siempre en cuenta, que la caridad comienza por casa. No podemos pedir a nuestros empleados que reciclen, donen o sean voluntarios si no pensamos en sus necesidades primero.

La satisfacción que puede surgir de cuidar el medio ambiente o a la comunidad que nos rodea puede generar un enojo constante y una imagen negativa en nuestro público interno si no tenemos en cuenta sus necesidades laborales.

¡Espero sus comentarios y aportes!

miércoles, 9 de mayo de 2012

La importancia del público interno


Público Interno


Muchas veces, como profesionales, damos por sentado muchas cosas que no suelen ser ciertas. Por estos motivos, el público interno suele ser uno de los últimos en estar informados y eso es un error.
Si bien nuestro público primordial suele ser el externo, sobre todo en empresas dónde se busca vender un producto o un servicio, vamos a tener serios problemas si nuestro público interno no está satisfecho o bien cuidado. ¿A que llamo público interno? Bien, esto es bastante simple de definir, son “los grupos sociales afines que integran el organigrama de la empresa o institución. Así, por ejemplo: los accionistas; los directivos; los funcionarios; los empleados; etc.” (http://www.mitecnologico.com/Main/PublicosInternos). Yo le agregaría, también, a los proveedores, que, si bien no están en relación de dependencia, no son un público completamente externo.

Mantener a un público interno desinformado genera:


  • Malestar en el ámbito laboral
  • Baja productividad
  • Comentarios negativos sobre la organización
  • Creación de rumores
  • Imagen negativa en la comunidad
  • Imagen negativa en posibles consumidores

Esto como para nombrar algunos, debe haber muchos más. Por mi experiencia, creo, que el mayor problema es la imagen negativa que generan los comentarios de los propios empleados o proveedores. Utópicamente podría pedir que este tipo de comentarios no existan, pero es poco probable que suceda.
Pero es importante tener en cuenta al público interno cuando se crea un plan de comunicación. Son un factor que genera una carga muy importante, sobre todo si es negativa. Cualquier persona toma como cierto (lo sea o no) los comentarios de alguien que trabaja dentro de la organización en comparación con un “consumidor enojado”.
Mi propuesta es que se informe siempre y lo mejor posible a nuestro público interno, en especial, con las cosas “malas” de la organización.
Espero sus comentarios y opiniones.